Palmas Acuaticas

Introduccion a las Palmas Acuaticas

Jorge Monteverde, Buenos Aires © 2005

Artículo publicado originalmente en Water Garden Journal,
órgano oficial de IWGS (Internacional W
aterlily and Water Gardening Society) y
publicado nuevamente con permiso en www.victoria-adventure.org

Chelyocarpus dinaerius Foto de Michael Calonje


Introducción
Hace algún tiempo tuve la oportunidad de leer un artículo muy interesante(1) elaborado por la experta Sra. Betsy Sakata (Salón de la Fama IWGS 2001) de Hawai, EE.UU., donde ella hablaba acerca de una de sus plantas acuáticas favoritas Cyrtostachys renda Blume. Se mencionaba allí que existían otras palmeras de hábitos acuáticos y se dejaba su comentario para futuras circunstancias porque su potencial y belleza debían ser explorados con mayor atención.

Euterpe oleracea. Foto de MIchael Calonje

Tomando este último comentario como un desafío, comencé a explorar las palmeras con la atención que sugería la Sra. Sakata. Como resultado de mi curiosidad, termine investigando estas monocotiledóneas al darme cuenta que podría hacer una significativa contribución a la jardinería acuática si pudiera identificar con precisión las especies acuáticas de esta gran familia de plantas, denominada Palmae (se la verá también con su anterior denominación Arecaceae), que consta de más de 1880 especies, sin contar las variedades; distribuidas en 191 géneros que crecen en todo el mundo, pero principalmente en zonas tropicales y subtropicales

Que nos dicen los Botánicos

De inmediato recurrí a la indispensable referencia del libro del Dr. Christopher D. K. Cook (*), y tuve una pequeña sorpresa: el renombrado especialista menciona que en el Orden taxonómico Arecales (en el que reside la familia Palmae) no se incluía ninguna familia que tenga especies acuáticas. Esta declaración contradecía directamente la respetada opinión de la Sra. Sakata, y despertó mi curiosidad aún más.

Con la ayuda de Internet, pude actualizar rápidamente la información contenida en el libro del Dr. Cook, que fue publicado por primera vez en 1974, con una 2ª edición revisada y publicada en 1990 y así determinar que dos especies son consideradas acuáticas en la literatura científica disponible en la www: Nypa fruticans Wurmb., nativa de los manglares del sudeste asiático y Australia, naturalizada además en Trinidad y África occidental, y Ravenea Musicalis Beentje, una palma de agua dulce, de la siempre sorprendente, isla de Madagascar.

Sin embargo no todo está en Internet aún, y fue necesario entonces un cierto tiempo de investigación bibliográfica. De esta manera, a partir de los diferentes documentos consultados, mayor cantidad de especies fueron surgiendo, algunas de ellas con sutiles diferencias hechas por la ciencia en lo que nosotros, los aficionados a la jardinería acuática, consideramos como plantas acuáticas.

Nypa fruticans foto de Jody Haynes, Montgomery Botanical Center

Sabemos que las plantas que habitan la totalidad o parte de sus vidas en estrecha relación con un medio acuático se llaman “Hidrófitas” (C. D. Sculthorpe(*) expone sobre este asunto, sus alcances, inexactitudes y subjetividades). Cuando hablamos como aficionados no solemos entrar en detalles acerca de si el medio ambiente de una u otra planta es lo que llamamos “léntico”, de aguas tranquilas, o “lótico”, de agua en movimiento. Pero aquellos que se dedican al estudio de las Palmas, hacen la distinción.

Es común encontrar el término “reófitas” en sus escritos y refieren a las plantas (palmas en este caso) que viven toda o parte de sus vidas en agua en movimiento, ya sea rápida o lentamente, y que han adaptado sus estrategias para hacer frente a las dificultades de crecer en ese entorno. Podemos concluir entonces, que las plantas que se clasifican como reófitas, son hidrófitas, pero con una especialización particular.

Ravenea Musicalis Beentje es uno de ellas, como también Areca rheophytica Dransf., Chamaedorea cataractarum Mart., Geonoma linearis Burret., Hydriastele rheophytica Dowe y MD Ferrero, Pinanga rivularis Becc, Pinanga tenella var. tenella (H. Wendl.) Scheff, y tal vez, aunque carecen de un estudio completo, Dypsis crinita (Jumelle & H. Perrier) Beenje y Dransf, Geonoma brevispatha Barb. Rodr. y Pinanga subintegra var. beccariana (Furtado) CKLim

El Dr. Henk Beentje manifiesta (com. pers.): “…Dypsis Crinita generalmente crece a lo largo de los ríos, pero no realmente en el agua. Muchas semillas germinan en el agua que fluye muy rápido (como reófitas – con hojas sumergidas flexibles) pero creo que cuando adquieren mayor tamaño o bien son arrastradas por la corriente hacia la costa o recogen a su alrededor los residuos del río y se convierten en plantas de ribera”.

No mencionadas como reófitas, pero sin duda crecen en pleno hábitat acuático, hay que añadir: Dypsis aquatilis Dransf. y Raphia taedigera Mart.

Así que hasta este punto tenemos, de acuerdo a la literatura científica, 13 identificaciones: 9 especies y 1 variedad, que han demostrado ser acuáticas, más 2 especies y 1 variedad que es muy probable que lo sean, aunque faltando la total certidumbre científica.

No he encontrado referencias adicionales con base científica suficiente o procedentes de distinguidos investigadores, salvo una mención de Phoenix paludosa Roxb. por parte del distinguido investigador Scott Zona en un contexto no totalmente científico. Esta palma, al igual que otras que mencionaré más adelante, se desarrolla no sólo en ambientes acuáticos, sino que también crece en condiciones muy diferentes, como en la tierra seca del Jardín Botánico de Buenos Aires, donde hay dos palmas cercanas a los 100 años de vida.

Chamaedorea cataractarum Photo by Gastón Torres Vera

Más allá de las definiciones científicas

Hasta aquí, la evidencia científica muestra un pequeño grupo de especies de palmas que son verdaderamente hidrófitas y reofitas. Pero para nuestros intereses en los jardines acuáticos, sin duda hay otras que entran en esas categorías, aunque fuera de los estrictos criterios científicos para calificarlas de acuáticas.Cyrtostachys renda, la palma con la cual se inicio este articulo, no es técnicamente acuática, pero cumple con nuestras necesidades en el jardín de agua, por lo cual podría llamarse acuática para nuestros propósitos porque se comporta como tal.

Mientras que la primer parte de este artículo es claramente respaldada por la literatura científica, la siguiente no supone el mismo rigor. Es el resultado de muchas investigaciones, algunas conversaciones con especialistas, y recopilaciones de trozos de información encerradas en distintas publicaciones.

Cyrtostachys renda Photo by Rich Sacher


Mi objetivo es ofrecer la más completa información posible de una manera organizada y útil, ya sea como base para otras nuevas investigaciones, o para ayudarnos a confirmar las experiencias personales que luego nos va a permitir pr
ofundizar en el potencial de las palmas como plantas ornamentales acuáticas.

¿Porqué las palmeras han pasado desapercibidas?

¿Cuáles son las razones por las que no hemos pensado en estas elegantes plantas ornamentales para nuestros estanques y zonas cercanas? Sin pensarlo demasiado, algunas ideas vienen a mi mente, y estoy seguro de que hay otras:

• Falta de conocimiento acerca de estas palmeras y sus características.

• La dificultad en la obtención de semillas y el cultivo de palmeras en climas templados

• El hecho de que muchas son difíciles de cultivar, incluso bajo las mejores circunstancias.

• Los viveros no ofrecen palmas acuáticas.

Además, la mayoría de la literatura sobre plantas acuáticas ornamentales y de jardinería acuática, es de y para, los países con climas rigurosos como los EE.UU., Canadá y el norte de Europa, por lo que las publicaciones especializadas no han incluido las palmas.

También es probable que la omisión de las palmas en la literatura de jardinería de agua se deba al tamaño final de la mayoría de las palmeras y la impresión de que son demasiado grandes para incorporar en el paisaje de un estanque. Algunas hojas maduras pueden llegar a más de 8 metros de longitud! (y también está Raphia taedigera ¡¡con hojas de hasta 18 metros!!). Otro aspecto es que no se adaptan fácilmente a los climas donde la mayoría de los entusiastas viven. Pero desde mi punto de vista, esto no debe impedir nuestra curiosidad botánica. Debemos aprender tanto como podamos y embarcarnos en la aventura.

Raphia sp. Foto de Gastón Torres Vera

Incluso teniendo en cuenta el tamaño verdaderamente enorme de muchas de estas especies adultas, tienden a crecer muy lentamente y nos puede ofrecer mucho placer cuando son jóvenes. También existe la posibilidad de gestionar las plantas jóvenes con las técnicas de bonsái, algunos de los cuales se publican en la Internet. Sin embargo, no todas estas palmas son grandes, y algunas de las especies mencionadas en realidad podrían considerarse pequeñas.

Las especies

Cuando nosotros, los aficionados a los jardines de agua, hablamos en general de las plantas acuáticas, nos referimos a los miembros del reino vegetal que se desarrollan en “ambientes húmedos”, y no sólo a aquellas plantas que dependen de la inundación o de condiciones de total saturación, como sería el caso de ciertas hidrófitas.

Desde este punto de vista, podríamos incluir aquellas palmas que son esencialmente terrestres, pero que crecen en sitios con inundaciones estacionales, así como las especies que vegetan en las riberas de los cursos permanentes de agua, que técnicamente son llamadas helófitas. También podrían incluirse especies que, en nuestra propia experiencia, parezcan haberse adaptado bien a condiciones extremadamente húmedas.

Al ver las palmas con esta óptica, eliminando la lente rigurosa de la ciencia, nosotros podríamos ampliar nuestra gama y encontrar un número significativo de especies adicionales que, en su hábitat natural, están relacionadas con humedales permanentes o estacionales. De las especies que se mencionarán adelante, muchas son conocidas como plantas de pantano, mientras que otras son, al menos, amantes de la humedad.

Attalea cuatrecasana Foto de Michael Calonje


En esta investigación he identificado 136 palmas (131 especies y 6 variedades
) pertenecientes a 51 géneros. Ochenta y tres son de las Américas, 42 de Asia y Australia y 12 de África, incluyendo Madagascar. Expertos que revisaron este artículo antes de su publicación, trajeron a la luz algunas especies que se habían pasado por alto.He hecho un esfuerzo para hacer de esta lista lo más exacta y completa posible, pero aún así, es muy probable la omisión de alguna especie.

Intencionalmente he dejado fuera muchas especies que se consideran trepadoras o apoyantes, porque no son interesantes desde el punto de vista de este artículo. La mayoría de ellas pertenecen al numeroso genero Calamus, también al genero Daemonorops y unas pocas del género Korthalsia

Mauritiella macroclada Foto de Michael Calonje

Características adicionales, como nombres comunes, origen, forma de las hojas, altura de adultas, características del tronco, hábitat, etc., se incluyen cuando es posible

Pinche aqui para ver la Lista de especies

Plantas parecidas a Palmeras

Hemos visto las palmas que son verdaderamente acuáticas o al menos adaptables a ambientes húmedos. Pero no quiero finalizar sin mencionar brevemente el grupo de seres vivientes más antiguos del reino de las plantas con semillas, que a menudo van mano a mano con las palmeras: las Cycadas.

Zamia roezlii Foto de Gastón Torres Vera

Para los no iniciados, parecen algo así como palmeras y por ello las incluyo, pero son distintas y distantes de las palmas. Estos sobrevivientes notables del Jurásico, también pueden contribuir a que disfrutemos de nuestros jardines de agua, en particular Zamia roezlii Lind. y Zamia chigua Seem. Ambas de zonas muy humedas de Colombia y Ecuador, y Zamia purpurea, Vovides, JD Rees & Vázquez, T. de México. Estas plantas pueden ser consideradas como amantes de la humedad por frecuencia de riegos, pero no pueden permanecer inundadas.

Agradecimientos

Carla Black en Panamá, que generosamente accedió a traducir este artículo al Inglés, y Ángel Rodríguez, su esposo, quien me presentó al Dr. Jody Haynes.

Dr. Jody Haynes, Biólogo especializado en Cycas en Montgomery Botanical Center, Coral Gables, Florida, EE.UU., por su generosa y desinteresada revisión técnica, su disponibilidad inmediata, y su contribución en el suministro de información indispensable para las especies, que en muchos casos sólo se había mencionado por su nombre y origen. También facilitó ilustraciones y fotografías y siempre estuvo disponible para su consulta

Dr. Henk J. Beentje FLS, Editor de Flora of Tropical East Africa , Royal Botanic Gardens, Kew. Botánico y reconocida autoridad en Palmeras. Por su generoso y rápido examen técnico final y los valiosos comentarios y correcciones.

Paula Biles, Director Ejecutivo de IWGS, una de las primeras personas interesarse en el artículo, y que me animó a seguir trabajando en ello.

Walter Pagels, por su disposición a proporcionar información bibliográfica que fue difícil para mí encontrar en Argentina. Él no tenía tampoco, pero hizo el esfuerzo para conseguirla.

Dr. Gastón Torres Vera, Córdoba – Argentina, miembro de IPS. Él me dio la primera lista de palmas que me serviría para comenzar este trabajo. También colaboro con fotografías

(*) Literatura citada

(1) Pondkeeper Magazine (Jan-Feb 2003).

Barrow, Sasha. Oct-94. In Search of Phoenix roebelenii: The Xishuangbanna Palm. Principes Vol. 38(4) 177-181.

Beentje, Henk J. Oct-93. A new aquatic palm from Madagascar Principes (Now Palms), Journal of the International Palm Society. Vol. 37(4) pp. 197-202

Cook, Christopher D.K et. al. 1974. Water Plants of the World. SPB Academic Publishing, The Netherlands. Reprinted and revised 1990-1996, changing the title to Aquatic Plants Book.

Dimitri, Milan J. 1978. Enciclopedia argentina de agricultura y jardinería, Tomo I, ‘Descripción de las plantas cultivadas’. Editorial ACME. Buenos Aires.

Dransfield, J. 1992. Observations on rheophytic palms in Borneo. Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines. 21(2) 415:432.

Henderson, Andrew – Galeano, Gloria – Bernal, Rodrigo. 1995. Field Guide to the Palms of the Americas. Princeton University Press

Sculthorpe, C. Duncan. 1967. The biology of aquatic vascular plants. Edward Arnold Ltd. (London).

Uhl, N. W. & Dransfield, J. 1987. Genera palmarum: a classification of palms based on the work of H.E. Moore jr. Kansas: The International Palm Society & the Bailey Hortorium.

Van Steenis, C. G. G. J. 1981. Rheophytes of the world. Netherlands: Sijthoff & Noordhoff.

Velásquez, Justiniano. 1994. Plantas acuáticas vasculares de Venezuela. Universidad Central de Venezuela, (Colección estudios).

Zona, Scott. 2002. Morphological and ecological diversity of Palms. Fairchild Tropical Gardens.

Internet

www.pacsoa.org.au/palmswww.rarepalmseeds.comwww.virtualherbarium.orgwww.kew.org/data/monocots/palm_all.pdfwww.plantapalm.com

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